En una mañana de otoño, la calma en las afueras de Sant Fost de Campsentelles sólo es interrumpida por el rugido lejano de la moto de la doble campeona del mundo de trial de Berta Abellán (Terrassa, 1999), que en una entrevista con EFE lamenta el poco apoyo que reciben las pilotos por parte de las marcas y la federación internacional.

"Las marcas no nos valoran, no nos tienen en cuenta, la Federación Internacional de Motociclismo nos valora cero, y todo tiene que empezar por ahí. Tengo la esperanza de que va a cambiar, porque si (el trial femenino) se profesionaliza un poco, va a subir el nivel y se darán cuenta que es igual de interesante (que el trial masculino)", comenta.

La piloto catalana atiende a EFE justo después de terminar un exigente entrenamiento junto a Alba Villegas, su habitual mochilera y una de las personas de su máxima confianza, en el Moto Club Centpeus pocas semanas después de conquistar su segundo título Mundial.

Autoexigente cuando entrena y compite

En este recinto, ubicado a los pies de la barcelonesa Sierra Litoral, se encuentra uno de los terrenos preferidos de entrenamiento de la catalana, donde perfecciona su técnica con obstáculos cada vez más complejos y pendientes pronunciadas.

"Compito en el Campeonato de Francia masculino. Allí las zonas son más exigentes y estoy entrenando a un nivel más alto. Mi estilo se ha vuelto un poco más agresivo y parecido al de un hombre… y el de mis rivales también", explica.

Pese a su empeño, Abellán admite que está "a años luz" de los pilotos del Mundial de TrialGP, dominado por Toni Bou desde hace dos décadas. Sin embargo, no descarta acercarse al nivel de otras categorías masculinas.

"Actualmente, veo bastante complicado alcanzar el nivel de Trial2, ya que está cada vez más cerca del de TrialGP. Sí que estamos luchando para acercarnos al Trial3, que es la zona de pilotos que participan con motos de 125 centímetros cúbicos. Sería un buen nivel para nosotras e interesante para el público", apunta.

"Ayudar" a las nuevas generaciones, uno de sus objetivos

Ayudar, tanto a las nuevas generaciones como a la disciplina del trial en general, es un verbo que repite Abellán a lo largo de una conversación en la que reivindica la necesidad de que todos los estamentos apuesten de verdad por el deporte que practica desde pequeña.

 "Necesitamos igualar las condiciones. Todas nos merecemos estar en una marca. Si estás en una marca, tienes lo referente a la moto cubierto, y solo tienes que centrarte en entrenar y competir bien", reflexiona la piloto egarense, quien se siente "muy afortunada" de poder dedicarse profesionalmente al trial gracias al apoyo de sus patrocinadores.

Actualmente, señala, solo dos pilotos del Mundial compiten bajo el paraguas de una marca (ella y la italiana Andrea Sofia Rabino). Un ejemplo de esta desigualdad afloró en las dos primeras ediciones (2025 y 2026) del Mundial Indoor femenino, que Abellán conquistó y que se suman a sus otros dos entorchados al aire libre.

Recuerda que en 2025 el campeonato en pista cubierta constó de tres pruebas, pero solo en Barcelona "trataron bien" a las participantes. "En las otras dos carreras estuvimos de bulto", precisa. Un año después, el título se decidió en una única prueba disputada en la capital catalana.

"En 2027 solo sabemos que Barcelona organizará la prueba femenina, pero la intención es que se celebren más carreras. Es importante porque (el indoor) nos da muchísima visibilidad. Hemos pedido que nos pongan tres-cuatro zonas en un indoor de chicos. Costamos nada y menos, solo somos cinco pilotos, pero no nos tienen en cuenta", lamenta.

Su 'plan B' de cara al futuro

Todavía enfundada con el mono en el que aparecen los patrocinadores que le ayudan a "sobrevivir" en el trial, sostiene que las victorias le han abierto puertas de varias de las marcas que actualmente la apoyan, aunque ha buscado un 'plan B' de cara al futuro.

Hace unos meses, con la ayuda del Consejo Superior de Deportes, estudió un grado de técnica de emergencias sanitarias como paso previo a opositar para ser bombera, una alternativa que contempla cuando decida bajarse de la moto.

"Lo de hacer prácticas en una ambulancia significó un choque de realidad, ver realmente lo que era un problema. Me fue muy bien para tener los pies en la tierra", subraya.

A la piloto de Terrassa le gustó la "adrenalina" de conducir una ambulancia, aunque matiza que las "situaciones complicadas" que se viven en un equipo de emergencias son "diferentes".

"En una ambulancia también te va bien tener esa mentalidad fría porque a veces ves cosas que, como no estés preparada, te las llevas a casa. En el trial también me pasa algo similar: si un entreno me iba mal, me lo llevaba a casa y estaba dos o tres días muy mal", explica.

Y esta autoexigencia la empezó a trabajar con una psicóloga que le ayudó a entender que "de los errores se aprende". Como también extrajo enseñanzas de los años en los que estuvo compitiendo bajo el reinado de la británica Emma Bristow, diez veces campeona del mundo, de quien destaca su mentalidad y el estilo de pilotaje "similar a la de un hombre".

En aquellos años, a Abellán se le pasó por la cabeza dejar la alta competición, incluso cuando empezó a obtener resultados: "Alguna vez lo he pensado, más todavía cuando ves que estás ganando y no cambia nada. Muchas de mis rivales lo dejaron en un momento similar, y entonces pensé que quizá también era el momento de dejarlo, pero vi que no había nadie más detrás de mí. Así que decidí que debía seguir para abrir camino a las que subían".

Quiere impulsar un centro de entrenamiento en Terrassa

Y con este objetivo pretende impulsar un centro de entrenamiento de trial en su ciudad natal, quizá porque todavía recuerda los 40 minutos de curvas entre Terrassa y 'La Clau', el moto club ubicado en Sant Llorenç Savall donde de pequeña entrenaba con su padre casi cada domingo.

Asegura que ya ha visto un par de terrenos potenciales donde adecuar la zona de entrenamiento. Además, el ayuntamiento de la ciudad y la federación catalana de motociclismo ven su propuesta con buenos ojos.

Berta Abellán prevé retomar este proyecto a finales del presente año antes de prepararse para la próxima temporada. El objetivo es el mismo que el del curso pasado -"seguir ganando al máximo nivel", dice-, sin olvidar unos de sus principales cometidos: "Ayudar a todas las chicas que están empezando y al trial en general, un deporte muy chulo que se está perdiendo. Ojalá luchemos para que esté mejor".

Por EFE

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