El cantautor uruguayo Jorge Drexler afirmó este martes en Madrid que el papel de Estados Unidos como plataforma de difusión internacional de la cultura y música iberoamericanas sigue siendo crucial, pese al creciente protagonismo de la música y el idioma español, y lo definió como un "ventilador mediático cultural".
"Hay un elemento que tienen en común todos los géneros que se han abierto camino en el siglo XX por el mundo, y es que en algún momento han pasado por el ventilador mediático cultural que es Estados Unidos", dijo Drexler durante un conversatorio celebrado en la Casa de América de Madrid, tras visitar la exposición 'Ámame como soy. Iberoamericana en clave de arte', en el marco de la XXX Cumbre Iberoamericana que acoge la capital española.
Junto con el ministro de Exteriores español, José Manuel Albares, y la actriz portuguesa Sofia Alves, Drexler apuntó que, a pesar de que los países iberoamericanos tienen "un poderío enorme en materia prima cultural, la responsabilidad de la difusión de los géneros sigue viniendo todavía de Estados Unidos".
Drexler lo comparó con la expansión internacional del rock and roll, el jazz, el blues o el rap, y en este sentido mencionó la creciente presencia de la música urbana en español en Estados Unidos, poniendo la actuación de Bad Bunny en el espectáculo de medio tiempo de la Super Bowl como ejemplo.
No obstante, el artista uruguayo subrayó que el propio país norteamericano está experimentando una transformación cultural y lingüística con una presencia cada vez mayor del español y destacó el "atractivo" que despierta la música iberoamericana y la reinterpretación de sus raíces culturales.
Además, consideró que la música iberoamericana atraviesa actualmente un momento "altísimo de difusión": "Tú puedes ir a Ámsterdam o a Beirut y en cualquier lugar vas a escuchar un 30 o 40 % de música en español", aseguró.
Más allá de la música, Drexler reivindicó la riqueza de la identidad iberoamericana, fruto de un proceso de interacción entre África, Europa y los pueblos originarios de América, que definió como un "experimento de 500 años".
Y reconoció que esa historia compartida también estuvo marcada por episodios "muy duros", para luego resaltar que Iberoamérica ha sido uno de los mayores regalos de su trayectoria profesional.
"El principal regalo que me hizo a mí mi profesión, la música, fue Iberoamérica, poder sentirme en casa en Badajoz y en Temuco y en Guadalajara, en cualquiera de las dos Guadalajaras", celebró.
Junto a él, Albares situó la cultura como un derecho humano que debe ser protegido: "No nos olvidemos que la cultura es un derecho humano. Está muy arriba en la lista de los derechos humanos. Por lo tanto, tenemos que defender ese derecho a la cultura iberoamericana en español y en portugués", afirmó el ministro español.
Preguntado por cómo frenar el uso de la inteligencia artificial cuando ésta utiliza obras sin respetar los derechos de sus creadores, Albares aseguró que el desafío trasciende a Iberoamérica, ya que afecta al conjunto de la humanidad.
"Sin cultura no va a haber desarrollo, porque la cultura también es diversidad cultural y si lo perdemos, nos perdemos como humanidad", sentenció.