La representante internacional de la Unión de Trabajadores Automotrices (UAW), Desiré López, denunció el lunes que aguas negras brotan desde hace más de una semana de las tuberías del Hospital Pavía de Hato Rey.
“Exigimos tres cosas muy claras, que el hospital cierre hasta que se resuelva el problema, que no se admita ni un paciente más y que el Departamento de Salud investigue. Los empleados y los pacientes del Hospital Pavía de Hato Rey merecen condiciones seguras y salubres. No vamos a permitir que se ponga en riesgo la salud y la vida de nuestra gente por la inacción de la administración”, dijo López en declaraciones escritas.
Según la dirigente sindical, el agua sale negra y con olor a heces fecales cuando el personal abre las llaves de la institución especializada en servicios de salud mental.
López alegó que la situación ha impedido el aseo básico de los pacientes, quienes llevan varios días sin poder bañarse por la falta de agua limpia.
Empleados del hospital temen que la contaminación provoque un brote infeccioso porque, de acuerdo con la representante sindical, ninguna entidad ha certificado el contenido del agua que sale por las tuberías.
La UAW, que representa a los empleados del hospital, responsabilizó a la administración por mantener la institución abierta en esas condiciones y reclamó el cese de nuevas admisiones hasta que se resuelva el problema.
López exigió al Departamento de Salud que investigue de inmediato las condiciones sanitarias de la institución y determine si puede continuar en operaciones.