La Junta de Supervisión Fiscal (JSF), advirtió ayer viernes, la consideración de cancelar y/o revocar la aprobación de los contratos con la compañía Power Expectations para el suministro de 400 megavatios (MW) de generación eléctrica temporal, tras descubrir que, supuestamente, utilizaron la firma de las empresas integrantes bajo contrato sin la debida autorización.
La misiva que está dirigida al presidente de la Oficina de Adquisiciones de Terceros (3PPO), Osvaldo Carlo Linares, se planetó serias preocupaciones sobre dicho contrato de generación temporera para la Central Aguirre.
El contrato, cuyo valor máximo ronda los $5 billones, había generado dudas desde su evaluación debido a la limitada experiencia y capacidad financiera demostrada por Power Expectations y Reyes Contractor para ejecutar proyectos energéticos de esta magnitud. A pesar de esas reservas, la Junta lo aprobó de manera condicionada ante la emergencia energética y la necesidad urgente de añadir generación al sistema eléctrico.
¿Cuál fue la acción más grave?
Según se desprende de la carta, un portavoz de Enchanted Rock había confirmado que el nombre y la firma habían sido utilizados sin autorización en medio del proceso de contratación.
La JSF considera que esto puede constituir en una acción fraudulenta. Por eso, advirtieron la posibilidad de revocar el contrato y hacer referidos a las agencias pertinentes.
La traducción de la misiva enviada por la Junta insiste que: “Enchanted Rock ha tenido conocimiento de que el nombre y la firma de nuestra empresa se utilizaron sin nuestra autorización en relación con la adjudicación del Contrato. Esta declaración resulta sumamente preocupante, dado el historial de esta adjudicación, que detallamos a continuación. Dicha presunta tergiversación podría haberse cometido en relación con la adjudicación del contrato y debe investigarse. En estas circunstancias, y de conformidad con la declaración contenida en la carta de aprobación de la Junta de Supervisión del 2 de junio de 2026, la Junta de Supervisión está considerando sus alternativas, incluyendo la revocación de su aprobación del Contrato y la remisión del caso a las autoridades competentes”.
Historial de contratación:
La Junta de Supervisión Fiscal expresó serias preocupaciones por la falta de progreso en el contrato para instalar 400 megavatios de generación temporera en la Central Aguirre, pese a que ya habían transcurrido 57 días desde su firma el 10 de junio de 2026. El acuerdo establecía un periodo de entre 90 y 150 días para desplegar, instalar y poner en operación las unidades, pero, según información proporcionada por la Oficina de Alianzas Público-Privadas, al 5 de agosto no se había cumplido ninguno de los principales hitos contractuales.
La Junta reveló que el consorcio tampoco había presentado la garantía de cumplimiento de aproximadamente $1,180 millones exigida durante la etapa de construcción. Además, Flotek Industries sustituyó a Enchanted Rock, empresa cuya participación había sido considerada esencial para demostrar la capacidad técnica, operacional y financiera del proyecto. Enchanted Rock habría comunicado su salida apenas dos días después de firmarse el contrato, sin que ese cambio fuera informado inicialmente a la Junta.
La controversia se remonta a marzo de 2025, cuando el Negociado de Energía ordenó un proceso acelerado para atender un déficit proyectado de entre 700 y 850 megavatios tras la avería de la Unidad 1 de Aguirre. Sin embargo, el primer proceso de contratación no logró instalar las unidades para la fecha prevista del 1 de junio de 2025 y posteriormente fue cancelado en medio de objeciones regulatorias y litigios. Más de un año después, el nuevo proyecto continúa sin avances significativos, lo que aumenta la incertidumbre sobre si la generación temporera estará disponible dentro del plazo establecido.
Se adjunta la misiva.
